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La Sociedad ha emitido un comunicado en el que recuerda que los servicios de emergencias médicas en España y la red de transporte sanitario está formado por “profesionales y recursos asistenciales altamente especializados para desempeñan su labor de una manera excelente desde hace más de tres décadas”.

Así reza el comunicado emitido por SEMES:

Actualmente, los Servicios de Emergencias Médicas (SEM) en España y la red de transporte sanitario urgente, está configurada por equipos de soporte vital avanzado (SVA) terrestres y aéreos, equipos de soporte vital avanzado de enfermería (SVAE), así como de soporte vital básico (SVB), todos ellos dependientes del centro coordinador de urgencias y emergencias. Estos servicios están compuestos por miles de profesionales (médicos, enfermería, técnicos en emergencias y gestores) capacitados por ostentar los conocimientos y habilidades que se exigen para el desempeño de esta función, tanto a nivel laboral como legal.

Desde La Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), debemos remarcar que, estamos ante profesionales y recursos asistenciales altamente especializados para desempeñan su labor de una manera excelente desde hace más de tres décadas. En la actualidad en nuestro país el único personal especializado en asistencia y transporte de pacientes graves, sea cual sea su origen ó destino, son los profesionales de Urgencias y Emergencias.

En referencia al comunicado de la Sociedad Española de Medicina Intensiva y Unidades Coronarias (SEMICYUC), del 30 de diciembre de 2019, refiriéndose a la necesidad de formación para el transporte del paciente crítico, debe ser matizado lo siguiente:

En primer lugar, este comunicado colisiona con el Código Deontológico del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, en donde en su capítulo 3, artículos 37 y 38 se cita textualmente “Los médicos se abstendrán de criticar despectivamente las actuaciones de sus colegas” y “Las discrepancias entre los médicos no han de propiciar su desprestigio público”. Cuando se solicita en dicho comunicado la necesidad de equipos de transporte especializados, se da a entender que los profesionales que desempeñan esta labor diariamente no están especializados o cualificados para su trabajo. Es por tanto una declaración irrespetuosa, no solo hacia los compañeros que vienen realizando esa labor desde hace una treintena de años con resultados diarios de excelencia, sino también hacia los cientos de miles de pacientes trasladados por estos equipos de emergencias, con el único fin de intentar acceder a un ámbito competencial que clara e históricamente ha sido asumido por urgenciólogos.

Dicho comunicado es un anacronismo alejado de la realidad. Es inoportuno, subjetivo y alejado de la evidencia científica el dudar de la eficacia, eficiencia y cualificación de los profesionales que se dedican al traslado de pacientes críticos.

El paciente con patología tiempo dependiente precisa de una continuidad asistencial que comienza con la atención prestada por urgenciólogos (con competencias perfectamente definidas según currículo europeo) seguida por la atención de otros expertos según necesidad. La cualificación de los urgenciólogos españoles (a pesar de su nulo reconocimiento) para la atención de los pacientes que precisan transporte secundario está más que contrastada.

Este comunicado no deja de ser una muestra más del grado de desconocimiento de la realidad de los Servicios de Urgencias Hospitalarias (SUH) y Servicios Emergencias Médicas (SEM) por parte de esta Sociedad Científica. Sigue la línea del manifiesto del 2018 oponiéndose a la formación reglada en MUE en España (a pesar de todas las recomendaciones de profesionales: Organización Mundial de la Salud, Unión Europea de Médicos Especialistas, Organización Médica Colegial).

El comunicado no aporta datos en lo referente a la situación española y solo aporta datos de países en donde sí existe la especialidad de Urgencias y Emergencias. Estos países son principalmente Suecia y Reino Unido (sistema extrahospitalario con paramédico). Curiosamente en ambos países la especialidad en “Emergency Medicine” está perfectamente establecida (En Reino Unido, el college of Emergency Medicine ha cumplido 50 años).

La especialidad de Medicina y Enfermería de Urgencias y Emergencias existe en más de 100 países del mundo y en 25 de la Unión Europea, además de haber sido reconocida por el cuerpo militar de sanidad por el Gobierno de España. Con un cuerpo doctrinal propio, es la mejor garantía para una óptima calidad asistencial y seguridad clínica en el ámbito de la urgencia hospitalaria y de la emergencia extrahospitalaria (incluyendo el transporte sanitario).

Es difícil entender que ahora se reclame desde SEMICYUC, la emergencia prehospitalaria y el transporte interhospitalario, 30 años después. Sin duda la mejor aportación en este sentido y, acorde con todas las recomendaciones internacionales, es que suscriban la inmediata necesidad de una creación de la especialidad de MUE en España en la vida civil.

Un intensivista, dentro del proceso asistencial del paciente prioridad 1, debe y tiene un papel determinante en su ámbito de actuación; siempre coordinado con el profesional que “aquí y ahora” atiende y traslada a estos pacientes con conocimiento y experiencia. Sin duda en España este profesional es el que vive, sabe y siente la Especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias

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