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Un convoy del ERICAM, un puente humanitario Barcelona-Kiev o Técnicos de Emergencias Sanitarias andaluces trabajando en las fronteras ucranianas. Desde hace cuatro meses, los efectivos de nuestro país colaboran a diario con sus compañeros de Europa del Este. La guerra continúa y la oleada de solidaridad no cesa.

La madrugada del 24 de febrero, Rusia inició la invasión a Ucrania. Desde entonces, más de 3.200 civiles han perdido la vida en los bombardeos del ejército ruso. Los servicios de emergencia ucranianos, encargados de auxiliar a los heridos y de recoger los destrozos en edificios de las ciudades atacadas, han recibido la ayuda de equipos de emergencias sanitarias y de cuerpos de bomberos de todo el mundo. En España, organismos oficiales, asociaciones y profesionales del ámbito de emergencias llevan meses enviando ayuda humanitaria a diario. Además de las toneladas de equipamiento, se han destinado al país en guerra numerosos vehículos, desde ambulancias blindadas hasta camiones autobomba, y muchos efectivos españoles se han trasladado hasta el país en guerra.

Madrid envía un convoy del ERICAM

El 14 de marzo, la Comunidad de Madrid anunció el envío a la frontera de Polonia de un convoy del equipo Emergencia y Respuesta Inmediata de la Comunidad de Madrid (ERICAM) con equipamiento para ayudar a los bomberos ucranianos.

El dispositivo estaba formado por un camión de 14 metros de longitud con capacidad de carga de 24 toneladas, dotado con pertrechos específicos para ser empleado por los efectivos profesionales; un vehículo de apoyo del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, y un Vehículo de Intervención Rápida (VIR) del SUMMA, un todoterreno con todo tipo de recursos sanitarios, como aparataje electromédico, mochilas de material y medicación de una UVI móvil, similar a un puesto de UCI de un hospital, pero sobre cuatro ruedas.

Por otro lado, el grupo humano estaba compuesto por nueve miembros del ERICAM, con seis bomberos y tres profesionales del SUMMA (un médico, una enfermera y un técnico en Emergencias Sanitarias), todos del Equipo de Intervención Sanitaria de ERICAM para misiones internacionales.

Además, el convoy enviado incluyó, entre otros elementos, cuatro generadores de energía, unidades de bombas contra incendios, una de agua de alta presión portátil, tres de incendios flotantes, seis equipos hidráulicos completos de rescate, una grúa portátil, un equipo de oxicorte, 22 de protección personal para bomberos, 36 camisetas termales, chaquetas de bomberos con capucha, 22 pares de botas pesadas y 145 ligeras, cascos, 15 equipos completos de respiración y 80 máscaras de protección con filtros combinados.

El objetivo del viaje era llegar a la localidad polaca de Rzeszów, a unos 60 kilómetros de Ucrania, y entregar el material esencial. El camión llegó a Polonia el jueves 17 de marzo, consiguiendo hacer entrega a los bomberos ucranianos de todo el material cedido por la Comunidad de Madrid.

ASEM112 crea un operativo especial para atender a los refugiados

Además del envío de materiales, la capital acoge desde el mes de marzo a las personas que han llegado a nuestro país huyendo del conflicto armado. Para ofrecer asistencia médica a los refugiados se ha creado un operativo logístico y asistencial activando el Sistema de Protección Civil ASEM112. Este dispositivo tiene el Hospital Enfermera Isabel Zendal como epicentro para canalizar el material que la población madrileña está donando, y el equipo está formado por efectivos del cuerpo de bomberos, técnicos de seguridad y personal del Equipo de Respuesta Logística Inmediata de Voluntarios de Protección Civil.

Barcelona abre un puente humanitario

El 24 de marzo la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se reunió telemáticamente con el alcalde de Kiev. Durante el encuentro, el regidor ucraniano pidió a Cataluña la aportación de material para las labores que están realizando los bomberos del país en guerra, encargados de hacer frente a los destrozos que provocan a diario los bombardeos del ejército ruso.  

Así, el 29 de marzo el Servicio de Protección Civil, Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento del Ayuntamiento de Barcelona anunció la donación de una autobomba urbana pesada de Mercedes-Benz (B318) y un vehículo autobrazo de MAN (E19) al Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania con el objetivo de facilitar las labores de extinción y rescate de los bomberos del país en guerra. 

Los dos vehículos destinados al país del Este de Europa tienen una tipología estándar muy adaptada a la trama urbana.  La autobomba dispone de una cisterna de 3.000 litros y dos depósitos de espumógeno integrados, así como cuatro armarios con persianas para llevar material diverso contra incendios. Es un vehículo que se utiliza en todos los incendios de trama urbana, pero también es muy útil en asistencias técnicas o siniestros de tráfico, entre otras funciones. El autobrazo, por su parte, es un vehículo cedido por el Port de Barcelona a los Bomberos y se trata de un vehículo con una altura de trabajo de 37 metros para intervenir en casos de rescate de personas, ya sea por incendios, deficiencias en la construcción o evacuación de víctimas por fachada.

El Ministerio de Defensa manda una ambulancia blindada

La ministra de Defensa, Margarita Robles, anunció el 25 de marzo el envío de una ambulancia blindada. El vehículo es un BAE Systems Land OMC del Ejército de Tierra, y llegó al país en guerra en un avión A-400 del Ejército del Aire. El 29 de marzo se entregó en un lugar próximo a la frontera de Ucrania, y se trata de una ambulancia adquirida en 2007 para su empleo en Afganistán. El objetivo es que el vehículo medicalizado sirva de ayuda a los sanitarios para sacar a los heridos de Mariúpol, y junto a él también se destinaron medicamentos y material sanitario procedente del Centro Militar de Farmacia de la Defensa y del Hospital Gómez Ulla.

SAMU cumple dos meses en la frontera

En marzo, la fundación andaluza Servicios de Asistencia Médica de Urgencias (SAMU) viajaba destino Ucrania para prestar ayuda humanitaria en la frontera con Rumanía. El grupo, de ocho personas, se compuso por técnicos de emergencias sanitarias, médicos y enfermeros, y su objetivo fue proporcionar asistencia médica a las personas que huyen del país, atendiendo a un mínimo de 100 heridos diarios. En un principio, el contingente permanecería en la zona hasta finales de marzo, pero tras dos meses, los voluntarios siguen trabajando en el país en guerra. En la actualidad, SAMU actúa en Rumanía, Moldavia y Polonia, y la misión en Ucrania, de momento, no tiene fecha de finalización.

El último contingente de voluntarios que viajó a la frontera partió el 11 de abril, y según han informado, las patologías más atendidas son los problemas de hipertensión, episodios de infarto e hipotermias.

El día a día de los servicios de emergencia en Ucrania

Hasta el momento, 33 bomberos ucranianos han fallecido desde el estallido de la guerra. Las principales tareas de los efectivos son sofocar incendios producidos por los bombardeos, ayudar a los heridos, evitar derrumbes, transportar alimentos y colaborar en la acogida de refugiados en las fronteras. El bombardeo al centro comercial de Kiev necesitó el desplazamiento de 60 efectivos y 11 unidades en un incendio que se cobró ocho muertos, mientras el bombardeo de una escuela infantil también contó con la actuación crucial de este servicio, que consiguió extinguir las llamas y evacuar a 30 personas de los restos del edificio. Una de las situaciones más peligrosas a las que se han enfrentado estos profesionales fue el ataque a la central nuclear de Zaporiyia, pues corrían el riesgo de exponerse a la radiación y aproximarse a la zona suponía convertirse en el blanco de los proyectiles rusos. El incendio pudo darse por extinguido una hora más tarde, sin víctimas, y el Gobierno ucraniano aseguró que no se registraron cambios en el estado de radiación.
 El personal de emergencias sanitarias ha visto sus lugares de trabajo reducidos a sitios improvisados tras el riesgo constante por las explosiones. El hospital de maternidad de Kiev ha convertido su sótano en una sala de emergencias para cuidar a las mujeres embarazadas y los recién nacidos, y el centro médico de Novovolynsk traslada a sus pacientes a un refugio subterráneo de la década de los 50 cada vez que suenan las alarmas por peligro de bomba. A finales de marzo, el Ministerio de Sanidad ucraniano alertó sobre 43 ataques con disparos a ambulancias. El 12 de abril, la OMS verificó 108 ataques a la atención sanitaria del país, ante lo que envió 20 vehículos de asistencia médica a Ucrania y se encuentra actualmente ayudando a establecer hospitales de campaña, trabajando además con socios nacionales para establecer clínicas móviles que puedan ofrecer servicios básicos de atención primaria.

Antes del estallido de la guerra, los servicios de emergencia ucranianos recibían una media de dos mil llamadas diarias. Actualmente, y debido a la huida masiva de la población, se producen alrededor de medio millar de llamadas a las ambulancias en la capital. Los profesionales sanitarios aseguran que, además del desplazamiento de la población, los ciudadanos que aún permanecen en Kiev han generado mucha más conciencia respecto al uso de los servicios de emergencia, disminuyendo significativamente el número de llamadas no esenciales.

En el momento de la publicación de este reportaje en SERVICIOS DE EMERGENCIA, la invasión de Rusia a Ucrania continúa.

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