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Actualmente hay tres vehículos ambulancia terrestre dentro de las fuerzas armadas sin contar los de la UME. Las FFAA disponen de secciones y dispositivos sanitarios para cubrir sus necesidades internas y externas en situaciones de conflicto militar, ayuda humanitaria y cualquiera que se derive del ejercicio de sus funciones. Un nuevo artículo de nuestro colaborador Cristian Fernandez Giner, TES de SUMMA 112.

El transporte sanitario militar es un gran desconocido debido a su estructura, organización y operatividad, que son propias y ajenas a la normativa civil. Garantizan la atención sanitaria en cualquiera que sean las circunstancias que las Fuerzas Armadas (FFAA) desempeñen en territorio nacional o extranjero, tanto para los miembros de los distintos ejércitos, como para personal civil en España o en zonas de conflicto bélico en misiones internacionales.

La Unidad Militar de Emergencias (UME), gracias a su gran labor y reconocida capacidad operativa de sus distintos dispositivos, ha recibido una gran acogida por la población civil desde su creación el 7 de octubre del 2005.

España en esto también es pionera en Europa, pues cuenta con la primera unidad militar de intervención para mejorar la respuesta del Estado ante las emergencias, certificando el compromiso de las Fuerzas Armadas con los ciudadanos y colaborando de forma ejemplar con el Sistema Nacional de Protección Civil. Pero con la UME entraré en profundidad en el próximo número.

Intentaré sintetizar, dentro de lo posible y evitando entrar en una amplia red de unidades, operativos y servicios, cómo operan los servicios de emergencias en el ámbito sanitario militar, y los vehículos que se destinan para ello en las Fuerzas Armadas de nuestro país.

Jefatura de Sanidad Operativa (JESANOP)
Independientemente de la UME, las FFAA disponen de secciones y dispositivos sanitarios para cubrir sus necesidades internas y externas en situaciones de conflicto militar, ayuda humanitaria y cualquiera que se derive del ejercicio de sus funciones. Todo ello es responsabilidad de la Jefatura de Sanidad Operativa (JESANOP), que ostenta desde el pasado verano el General de Brigada médico José María Delgado Pérez, licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid y especialista en medicina aeroespacial. Su bagaje militar y sanitario es incuestionable, así como su amplia experiencia para dirigir esta jefatura. El JESANOP se encuadrada en el Estado Mayor Conjunto (EMACON) de Estado Mayor de la Defensa (EMAD). La misión de la JESANOP es por tanto dirigir y coordinar los aspectos relacionados con la sanidad operativa de las Fuerzas Armadas, impartiendo directrices para orientar la preparación y empleo de las capacidades sanitarias operativas derivadas del planeamiento militar.

VEHÍCULOS TERRESTRES AMBULANCIA
Actualmente hay tres vehículos ambulancia terrestres dentro de las Fuerzas Armadas sin contar los de la UME. El Ministerio de Defensa trabaja en la actualidad para renovar el obsoleto parque de blindados de cara a responder ante las nuevas amenazas con vehículos más seguros y tecnológicamente más preparados. La crisis económica que sufrimos en el año 2010, ralentizó la fabricación y adquisición de los nuevos vehículos de combate sobre ruedas (VCR) 8x8. Ya se han adquirido mil unidades, de las cuales, sin duda, se destinarán un número por determinar cómo vehículos ambulancia que deberán ver la luz en los próximos tres años. El nuevo blindado se probará sobre la plataforma del vehículo Piraña IIIC, cuyo buen resultado en las unidades que ya disfruta la Armada, 18 para ser exactos, han dado vía libre al proyecto. Del denominado vehículo de combate de infantería de marina (VCIM) 8x8 Piraña IIIC, uno se destinó como ambulancia. La compañía suiza Mowag, integrada en el grupo General Dynamics European Land Sistems, ha sido la responsable de su diseño y suministro. La empresa española Santa Bárbara Sistemas es la encargada, desde otoño del año 2018 y, previsiblemente hasta finales del 2021, del mantenimiento y actualización de estos 18 vehículos de la primera fase de adaptación y renovación. Por lo tanto, los actuales BMR y Piraña V quedarán sustituidos en breve. Estaremos atentos ante la llegada del nuevo blindado ambulancia en los próximos años.

Ambulancia Blindada RG 31 NYALA Mk 5E
En la primera década del año 2000, como medida de refuerzo, sí se modernizó y dotó, sobre todo de medidas de seguridad, a los vehículos terrestres ambulancia del ejército de tierra con el modelo RG 31 Nyala Mk 5E.

El motor es un robusto CUMMINS QSB FR 91421 diesel lineal de 4 tiempos de inyección directa, seis cilindros en línea y 6700cc con trasmisión automática de 5 velocidades; válido para circular por asfalto y todo terreno gracias a la tracción 4x4. Con una potencia de 275 caballos, alcanza una velocidad máxima de 98km/h con un depósito de 230 litros que le concede una autonomía de hasta 700km. Es capaz de superar pendientes positivas de un 25% y negativas de hasta un 60%. Sus medidas son: 6,8m de longitud x 2,4m de ancho y 2,7m de alto. Su peso alcanza las 17 toneladas.

La principal preocupación a la hora de dotar de ambulancias a los distintos ejércitos es garantizar la seguridad de los tripulantes y heridos/pacientes en estos vehículos. El blindaje cuenta con un alto nivel de protección ante ataques de explosivos y minas, con un monocasco de acero y blindaje soldado. Se encargó de ello la empresa  española Santa Barbará Sistemas, contratista de defensa, integrada dentro del Grupo Europeo de Sistemas Terrestres de la empresa estadounidense General Dynamics. Se incorporaron inhibidores de frecuencia, sistemas anti-explosión y contra incendios, gracias al gas halón, un agente de extinción de incendios extraordinariamente eficaz.

Dispone de dos puertas laterales y una de gran tamaño trasera para la entrada y salida rápida del personal, con dos escotillas en el techo para casos de emergencia u observación. Aunque puede transportar a 9 personas, en la versión ambulancia, que es la que nos ocupa, viajan 4 ocupantes. Se incorporó un escalón metálico lateral abatible y armarios interiores, con ampulario, material fungible y electromedicina en la célula sanitaria; y cajoneras exteriores en los laterales del propio vehículo para el acondicionamiento de maletines de intervención, etc., que luego explicaré más detenidamente.

Como alumbrado de emergencias, sitúa en el frontal, ambos laterales y parte trasera luces estroboscópicas. Al igual que las ambulancias civiles, cuenta con sirena de emergencias cuyo altavoz se instala en la parte delantera exterior del techo. Todo se activa de manera manual, a través de un panel de mandos situado en el techo de la cabina de conducción entre los asientos del piloto y copiloto. Incorpora un foco de alta intensidad en la zona trasera para la búsqueda de víctimas con poca o nula iluminación exterior. 

La célula sanitaria dispone de material fijo, y la opción de añadir, según convenga, material de distinto uso. Es decir, dependiendo de las necesidades, el equipo médico puede alojar material específico quirúrgico, para grandes quemados, etc.

En cuanto a electromedicina, nada tienen que envidiar de los soportes avanzados de las ambulancias civiles. Se equiparon con ventilador mecánico Oxilog 2000 plus DRAGER; monitor desfibrilador bifásico Philips; monitor multiparamétrico de constantes vitales Well Allynch®, modelo PROPAC con posibilidades de medición de pulsioximetría, tensión arterial y monitorización básica de ECG; capnógrafo y aspirador de secreciones. Dos botellas de 10 litros de oxígeno dan soporte a  5 tomas habilitadas. La camilla es eléctrica y regulable en altura.

En lo referente a material de movilización e inmovilización, cuentan con chaleco de excarcelación tipo KENDRICK, férulas neumáticas, colchón de vacío, inmovilizador de cabeza (dama de Elche) y tablero espinal; estos dos últimos en el habitáculo sanitario; el resto viaja en cajones laterales en el exterior de vehículo junto a otras 3 camillas OTAN plegables y las mochilas de intervención (respiratorio, circulatorio y medicación general) por la limitación de espacio en el interior. De hecho, entre el paciente y el techo no hay más de 25cm, y los sanitarios han de maniobrar en un espacio reducido y con uniformidad obligatoria de seguridad que minimiza sus movimientos.  El ruido que han de soportar los pacientes también es más elevado que a lo que estamos acostumbrados; por el poderoso motor en marcha, y el encendido de aire acondicionado y calefacción.

Tecnológicamente, y gracias a un convenio entre el Ministerio de Defensa y la corporación sanitaria Parc Taulí, se incorporó una nueva aplicación para la transmisión en tiempo real de los indicadores biomédicos de los pacientes.

El personal sanitario lo componen un oficial médico, un oficial enfermero y un conductor sanitario; todos ellos con conocimientos y experiencia sobre heridas por arma de fuego y explosivos. Además, han de contar con una mínima preparación física acorde al trabajo a desarrollar y sobre todo a las condiciones climatológicas y situaciones adversas que se puedan dar en el campo de batalla. Por los motivos de espacio expuestos anteriormente, siempre que es posible, se estabiliza al herido fuera del vehículo y luego se traslada correctamente inmovilizado al interior de la ambulancia.

Vehículo de Combate Piraña Ambulancia (IIIC 8x8)
Fabricado por la marca MOWAG para la Armada, monta un motor CATERPILLAR C9 de 2488cc turbo diesel de 4 tiempos refrigerado por agua y trasmisión automática ZF 7/HP602. 6 cilindros en línea y 405 CV de potencia a 2200 RPM empujan un vehículo que alcanza las 18 toneladas, que serán 22TN con las mejoras en mecánica y tecnología de las nuevas adjudicaciones para la siguiente fase de entrega a cargo de la adjudicataria GDELS-MOWAG. Su longitud es de 7,54m x 2,69m de ancho y 2,91m de altura. Su tracción 8x8 con suspensión de brazo de control independiente con muelle progresivo helicoidal y amortiguador hidráulico interno en la sección frontal, y amortiguador tubular hidráulico con barra de torsión independiente en la sección trasera, permiten superar una pendiente frontal del 60%, lateral del 30% y superar un ancho de zanja de hasta 2 metros para todo tipo de terrenos.

Dos depósitos de gasoil de 160 litros cada uno, conceden una autonomía de  500km a una velocidad máxima de 105Km/h.

Su configuración permite transportar 2 tripulantes sanitarios y hasta 4 pacientes en camilla, dos a cada lado, tipo litera. Para dotar de corriente monta un sistema eléctrico con 4 baterías conectadas en paralelo (2+2) que proporcionan 24 volts DC 220 Amp.

Su equipación en cuanto a electromedicina y dotación de material sanitario no varía con la del RG31 y será actualizada con la última tecnología en la nueva entrega de los vehículos Piraña IIIC 8x8.

Blindado Medio sobre Ruedas (BMR 3560.54 AMB)
Como he expuesto anteriormente, son vehículos destinados a ser desplazados por la nueva versión VCR 8x8, pero en la actualidad siguen en funcionamiento, por lo que explicaré las principales características.

La versión actual se denomina BMR M1y su versión ambulancia aparece con la parte trasera sobre-elevada. Se trata de un vehículo con capacidad de transformación de manera opcional en anfibio tras instalar dos hidrojets de propulsión. Sus seis ruedas motrices cuentan con suspensión independiente. Este vehículo lo fabricó Santa Bárbara Sistemas. En el año 2004, se sustituyó su motor original Pegaso de 310 CV por la versión más ligera y sobrealimentada de la marca SCANIA con 306 CV. También se reforzó el blindaje con placas de acero. Se añadió un sistema NBQ y se completó con tecnología anti-explosión y contra incendios.

Tiene un peso de 15,4 toneladas, una longitud de 6,15m x 2,5m de ancho y 2m de altura. Su velocidad máxima en carretera es de 96km/h y dispone de una autonomía de 800km gracias a su depósito de 280litros.

El espacio de actuación de los sanitarios es más amplio que en el RG31, pudiendo trasladar a 4 pacientes leves o dos en estado crítico. El material de electromedicina es prácticamente igual que el visto en el RG-31, así como su material de inmovilización y movilización, maletines de intervención, etc. Además del conductor, viaja el equipo sanitario compuesto por el oficial médico, oficial enfermero y un sanitario.

FORMACIÓN
Las FFAA establecen en sus estructuras diferentes academias de formación sanitaria y catástrofes. Dentro de los cuerpos comunes, los sanitarios que superan la Escuela Militar de Sanidad (EMISAN), tiene como misión prestar apoyo operativo, preventivo y pericial a las Fuerzas Armadas. Al ser común entre los distintos ejércitos, su relevancia condiciona el despliegue. Estas unidades son intrínsecamente tan militares como sanitarias e incluyen psicología, farmacia y veterinaria.

En el ejército de tierra se creó ante el riesgo de un ataque nuclear, biológico o químico la Escuela Militar de Defensa NBQ, que forma a su personal en prevención y acción ante una amenaza real de estas características.

Creo relevante, por la implicación incluyente en el ámbito civil, nombrar el Centro de Instrucción de Medicina Aeroespacial (CIMA), especializado en medicina aeronáutica. Sus actividades se centran en garantizar la salud física y psíquica de pilotos, tripulaciones aéreas, controladores y paracaidistas pertenecientes a cualquiera de las tres ramas de las Fuerzas Armadas, Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía, Servicio de Vigilancia Aduanera y Aviación Civil (tanto de transporte de mercancías como de pasajeros).

Su aportación en el ámbito de la docencia e investigación es fundamental, pues gestionan licencias de tripulaciones y controladores aéreos civiles en virtud de una acreditación de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea. Participan y colaboran con la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil.

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