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Nuevo reportaje de nuestro colaborador, Manuel Rujas, Sargento Conductor de los Bomberos de Madrid. Estos vehículos se fabrican bajo una serie de normas une, que garantizan a los usuarios de dichas “máquinas” unos requisitos mínimos de seguridad y prestaciones. Todo servicio de extinción de incendios y salvamento, debe tener escrito un procedimiento operativo que marque las directrices generales de seguridad a los integrantes de la dotación de dicho vehículo y minimice los posibles riesgos durante la intervención.

Los vehículos de rescate en altura son una parte muy importante dentro de los Servicios de Extinción de Incendios y Salvamento. Aunque estemos acostumbrados a utilizarlos con bastante frecuencia, siempre es bueno recordar las nociones básicas para en caso de activación de dicho vehículo, no fracasemos en la intervención, por culpa de no haber tenido en cuenta las recomendaciones que nos dan los fabricantes y la sensatez que nos da   la experiencia de tantos años de profesión.

Las autoescaleras de bomberos se fabrican bajo una serie de normas UNE, que nos garantiza a los usuarios de dichas “máquinas” unos requisitos mínimos de seguridad y prestaciones. Entre estas normas podemos destacar: 

•             EN-14043 que trata sobre, “Medios elevadores aéreos para los servicios de lucha contra incendios”.
•             EN 1846 sobre “Vehículos contra incendios y de servicios auxiliares”.

Esto no quita la responsabilidad de observar y acatar los diferentes P.R.L. (prevención de riesgos laborales) que nos obliga como trabajadores a cumplir dentro de nuestras instalaciones de trabajo. 
Otra cosa distinta, es la seguridad durante una intervención con este tipo de vehículos de rescate en altura. Todo servicio de extinción de incendios y salvamento, debe tener escrito un procedimiento operativo que marque las directrices generales de seguridad a los integrantes de la dotación de dicho vehículo y minimice los posibles riesgos durante la intervención.

Tipo de intervenciones
Como prioridad, la activación de las autoescaleras suele ser en el tren de ataque a fuego acompañando a una BUP o BRP. Otras de las intervenciones en la que se activa este tipo de vehículo, son cuando es necesario solucionar un problema en altura dentro de una intervención. Dentro de una larga lista de distinta índole, podemos destacar el rescate y salvamento de personas atrapadas en un incendio, el control de propagación de incendios por fachada, el rescate de enfermos por imposibilidad de utilizar los servicios comunes del edificio (escaleras y ascensores), y el saneamiento de árboles y de elementos constructivos en edificaciones. Sin olvidarnos del rescate de animales domésticos.

En ruta
Ir situado como segundo integrante en un tren de ataque a fuego, es una de las situaciones más peligrosas en las que nos podemos encontrar durante el trayecto con una autoescalera. Esta posición requiere más atención sobre el resto de los usuarios de la vía, ya que en los cruces este segundo camión no es esperado por los demás conductores que están circulando. Esto nos obliga a poner aún más cuidado y no continuar con la marcha hasta cerciorarnos de que hemos sido vistos por todos los vehículos y, estos nos ceden el paso.

Circular con un camión de este tipo, requiere más pericia del bombero/conductor que lo lleve al siniestro. Sus masas máximas son bastante más elevadas que las de un BUP y además su centro de gravedad se encuentra más elevado. Todo esto hace que este vehículo requiera de una conducción especial. No tenemos que olvidar que estos vehículos necesitan un radio de giro mayor que un BUP o una BRP. Entre paredes las autoescaleras de 32 metros, que son actualmente podemos encontrar en casi todos los SEIS, necesitan por motivo de su cesta, más de 11 metros de radio de giro frente a 8,50 metros de una BUP. Esta situación conlleva extremar todas las precauciones para evitar producir daños en la cesta de nuestro vehículo. De resultar dañada nuestra cesta, nuestra autoescalera quedaría inutilizada para efectuar el salvamento y todo el equipo abría fracasado.

No podemos olvidar, que debemos mantener una distancia de seguridad con la BUP o BRP que nos precede, porque no será la primera ni la última vez que la autoescalera tiene un accidente por alcance. Esto trae como consecuencias inmediatas, no poder atender la emergencia y de no disponer de dichos vehículos durante bastante tiempo.

El emplazamiento
Hay que tener en cuenta que las zonas más problemáticas de las ciudades, para circular con vehículos de gran tamaño, suelen reunir a la vez varios de los problemas enumerados anteriormente. En estas calles con un trazado antiguo, además se suma como dificultad añadida la estrechez de las mismas, que ya de por si nos dificulta en gran medida llegar al lugar del siniestro. En estas calles el simple posicionamiento de la autoescalera puede resultar una gran complicación, pero si seguimos unas pautas establecidas, que a continuación comentaremos, seguro que saldremos airosos en estas intervenciones.

Una primera visualización desde dentro de la cabina de la autoescalera nos puede dar una información muy importante de las posibles acometidas aéreas de los distintos servicios de telefonía y electricidad que todavía hoy en día discurren por gran cantidad de barrios en nuestras ciudades. No darnos cuenta de ello y empezar el despliegue de los apoyos, nos haría perder un tiempo esencial ya que tendríamos que reposicionar la autoescalera que cuantificada en tiempo, nos llevaría cerca de dos minutos.

El firme donde vamos a emplazar la autoescalera, es también muy importante. Como norma general se emplazara sobre la calzada. Si por la anchura de la calle esto no es posible y hay que utilizar la acera, intentaremos no colocar los apoyos directamente sobre ella, ya que por el sistema constructivo que en la mayoría de las ocasiones esta adoquinado, no aguantará las presiones ejercidas por los apoyos. Si no nos queda otro remedio, la utilización de los calces se hace imprescindible. Otra solución que yo siempre he puesto en práctica, es la de apoyar directamente sobre el bordillo de la acera.  La colocación de estos elementos que delimitan la acera de la calzada se instala sobre una cimentación tipo zapata de hormigón.

Esto da a este soporte una capacidad portante muy importante y lo convierte en un punto de apoyo más fiable que la propia acera. No se nos tiene que olvidar usar los calces para repartir mejor la carga.
Todos sabemos que un despliegue parcial de los apoyos, nos disminuye en gran medida nuestro campo de trabajo. Por lo que hay que intentar siempre como norma desplegar si se puede, el sistema de apoyos totalmente. Para ello, hay que recordar que nuestras autoescaleras necesitan una anchura de cerca de 5 metros para poder trabajar al 100% de su alcance útil. Si esto es imposible, intentaremos sacar completamente los apoyos del lado hacia donde tengamos pensado trabajar con la autoescalera, pero sabemos que de esta manera limitaremos nuestro campo de trabajo.

Superficies inclinadas
En más de una ciudad de España, parte de su callejero lo componen calles con su perfil en cuesta. Ante esta situación tenemos que tener muy claro que nuestras autoescaleras tienen que mantener el eje delantero siempre en contacto con la calzada. Por este motivo siempre hay que posicionar las autoescaleras con la cabina aguas arriba. También hay que recordar que el sistema de estabilizado en calles en cuesta, necesita un ancho mínimo de apoyos por lo que en calles estrechas hay que tenerlo muy en cuenta.

Distancias mínimas de trabajo
Un bombero/conductor que opere con autoescaleras de rescate, debe de conocer las medidas mínimas que necesita este vehículo para operar y así realizar el estacionar con éxito. Tenemos que pensar que las autoescaleras de 30 metros desarrollan esta altura con cuatro tramos, lo que nos da más o menos de 8 metros por tramo. Al posicionarnos cerca de un edificio para realizar un rescate a una primera planta, hay que tener en cuenta que el paquete de escalera, desde nuestro centro de giro necesitamos estar a una distancia mínima de más o menos 9 metros para situarnos de frente con la cesta de rescate. Pero si lo que queremos es desplegar al 100% nuestra escalera sin perder la altura máxima de trabajo, tendremos que situarnos a una distancia del edificio de más o menos 5 metros contados desde el lateral de la autoescalera.

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