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El procedimiento ha seguido la guía de recomendaciones recibidas el pasado mes de abril por el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE). Este documento recoge las pautas de actuación para los casos necesarios de desinfección de entornos que afectan a bienes culturales.

El Ministerio de Cultura y Deporte en colaboración con la Unidad Militar de Emergencias han realizado un ejercicio para poner en práctica los procedimientos y la metodología que debe aplicarse en la desinfección y protección de bienes patrimoniales.

Concretamente, la desinfección se ha llevado a cabo en la Biblioteca Nacional de España (BNE) y el Museo Arqueológico Nacional (MAN), y en él han participado seis restauradores de ambas instituciones y del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) y una sección del Grupo de Intervención en Emergencias Tecnológicas y Medioambientales (GIETMA) de la UME.

El procedimiento ha seguido la guía de recomendaciones recibidas el pasado mes de abril por el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE). Este documento recoge las pautas de actuación para los casos necesarios de desinfección de entornos que afectan a bienes culturales, definiendo los procedimientos, los productos más adecuados para cada tipo de material y las formas de aplicación más convenientes en su caso.

El equipo de la UME ha estado compuestos por 20 militares del GIETMA, Unidad de referencia técnica de la UME para la Operación BALMIS en la lucha contra la propagación y limitación de las consecuencias del SARS CoV-2. Además de los compuestos químicos, la planificación de la operación ha tenido en cuenta tanto las acciones preliminares, como la presión para actuar sobre los elementos para no dañarlos así como el desnivel del terreno para facilitar la canalización del agua hacia los sumideros pluviales.

Los trabajos se han centrado en el perímetro exterior del edificio, y en los espacios de acceso principal a cada institución. Para la desinfección se ha utilizado una mezcla de agua y jabón neutro (Polisorbato 20) al 0,5%, aplicado a través de una autobomba provista de una lanza de presión regulable. El zócalo de granito de la valla perimetral, y las rejas metálicas de ambas puertas se han desinfectado por medio de mochilas de nebulización con una disolución de agua destilada y etanol al 70%. Al finalizar se ha realizado un balizado de la zona para facilitar el acceso del público.

Al ejercicio han asistido como observadores especialistas de conservación y restauración del Ministerio de Cultura así como servicios especializados del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid.

Esta actividad se enmarca en una acción de prevención y adiestramiento coordinada desde el Plan Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias en el patrimonio cultural (PNGRE) y supone una valiosa oportunidad para que la UME amplíe su preparación y conocimientos en una de sus capacidades, la protección de Bienes de Interés Cultural en emergencias.

En el ejercicio han participado seis restauradores de ambas instituciones y del Instituto del Patrimonio Cultural de España junto a una sección del GIETMAPara la desinfección se ha utilizado una mezcla de agua y jabón neutro (Polisorbato 20) al 0,5%, aplicado a través de una autobomba provista de una lanza de presión regulable.El procedimiento ha seguido la guía de recomendaciones recibidas el pasado mes de abril por el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE).

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