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Los fabricantes de vehículos de bomberos se suman a la sostenibilidad. Los vehículos de bomberos se suman al reto de las cero emisiones y esto es posible gracias a las nuevas propuestas que presentan los dos grandes carroceros con más presencia en nuestro país. Un reportaje de nuestro colaborador Manuel Rujas, Sargento conductor de los bomberos del Ayuntamiento de Madrid.

Los vehículos de bomberos se suman al reto de las cero emisiones y esto es posible gracias a las nuevas propuestas que presentan los dos grandes carroceros con más presencia en nuestro país. Tanto Magirus como Rosenbauer tienen ya preparados para este año 2020 sus nuevos vehículos que utilizan combustibles alternativos y montan sus cadenas cinemáticas motorizaciones más respetuosas con el medio ambiente.
 
Dos propuestas son las que tiene actualmente el fabricante italiano Magirus para nuestros camiones. Una de ellas totalmente novedosa en este sector que es el gas y una segunda que está en boca de todos; la propulsión eléctrica.

Magirus es el primero que se atreve con el gas como combustible para propulsar un camión de bomberos. Tras más de dos décadas utilizándolo en el transporte de mercancías y pasajeros. Experiencia con este tipo de combustibles no le falta, ya que Iveco es uno de los impulsores en utilizar este tipo de combustible en los motores térmicos. Su oferta es amplia y cubre desde las 3,5 a las 40 toneladas, tanto de vehículos comerciales ligeros como vehículos pesados para transporte de larga distancia; así como autobuses.

La marca italiana se ha atrevido a gasificar el vehículo estrella de los cuerpos de bomberos; la BUP.  Este nuevo camión impulsado por gas lo carroza sobre la base de un modelo de la serie LF. En esta ocasión un chasis de 10 t es el elegido para estrenar este tipo de tecnología. El motor que equipa es un modelo Tector de 6 cilindros y 6,7 litros de cubicaje. Este propulsor nos proporciona una potencia máxima de 204 cv y un par motor de 750 Nm. Como vemos las prestaciones de este motor son muy similares a las de un motor de ciclo Diesel.

Uno de los problemas que genera este tipo de combustible en nuestros vehículos es su autonomía que necesita un gran espacio para su transporte. Algo que en nuestros camiones no nos sobra demasiado. Magirus lo ha solucionado en este modelo de la serie LF sin necesidad de eliminar ningún armario bajo situado en los laterales. Las seis botellas de 70 kilos de gas que equipa están situadas bajo la cabina y adosadas a los laterales de los largueros del chasis. El total de GNC transportado es de 420 kilos, esto nos garantiza una autonomía de 300 kilómetros según informa el fabricante. En cuanto al tiempo de trabajo del que disponemos una vez nos encontremos en estático en un siniestro utilizando la bomba de impulsión, según los datos que nos suministra Magirus este BUP puede mantener nuestra bomba a plena carga durante 4 horas.    

Las prestaciones que nos ofrece este camión propulsado a gas se ajustan a la norma y en los cuerpos de bomberos que realizan su trabajo en ciudades con esta autonomía creemos que sería más que suficiente para prestar un buen servicio a la ciudadanía. Otra cosa es los que prestan servicio en consorcios, diputaciones y comunidades. Estos cuerpos de bomberos tienen una amplia zona asignada en la que esta autonomía la vemos algo justa. El otro problema añadido es la necesidad de disponer de un surtidor para la carga de gas que actualmente no está disponible en toda la geografía española.

La segunda propuesta del fabricante italiano es un camión con propulsión totalmente eléctrica. Con la denominación comercial KLF iDl, el fabricante italiano nos presenta un vehículo de reducidas dimensiones con 3,90 de largo X 1,40 de ancho y 2,17 de alto y que actualmente hay dos unidades prestando servicio en la fábrica de vehículos BMV. Por sus características este vehículo es capaz de llegar y trabajar dentro de la propia fábrica. Un segundo modelo disponible es el HLF iDL que como el modelo anterior es de dimensiones reducidas y admite solo un equipo de dos componentes. La velocidad máxima que desarrolla es de 65 Km/h y su autonomía es de 110 kilómetros. Como equipo de extinción monta una bomba capaz de ofrecer de 40 a 50 litros minuto a 40 bar. El tiempo estimado que ofrece de trabajo es de 4 horas. Este camión Magirus como en el caso anterior está diseñado para un tipo de siniestro muy específico.

Por su parte el fabricante austriaco Rosenbauer se ha centrado en el vehículo cero emisiones y propulsado eléctricamente. Aunque no está todavía en venta, tienen como meta comercializarlo para finales del año 2020. Este nuevo vehículo se ha denominado CFT (Concept Fire Truck) y la casa austriaca ha partido de cero para su diseño. Podíamos decir que este CFT es el primer camión europeo diseñado específicamente para bomberos. Por su tamaño lo tenemos que englobar también en la categoría de BUP, aunque su peso es muy superior a lo habitual con 18000 kilos. Lo más habitual para este tipo de vehículos ronda los 13000 kilos de MMA. Este peso adicional no merma las características dinámicas del CFT, ya que está equipado con un sistema de suspensión independiente con chasis hidroneumático que consigue que este incremento de peso pase totalmente inadvertido para el conductor. Con unas dimensiones de 7600 mm de largo, 2350 mm de ancho y 3065 mm de alto, lo convierte en un modelo muy urbano. A esto hay que añadir su tren de rodaje con el eje trasero direccional. Esté aumenta considerablemente   la maniobrabilidad en este camión CFT que necesita solo un espacio de 6 metros de radio para hacer un giro.

En la parte que corresponde a la cadena cinemática Rosenbauer ha optado por sumar fuerzas con Volvo Penta ya que dispone de una tecnología muy desarrollada en este sector de la electrificación. El rendimiento que ofrece la cadena cinemática es espectacular. Cada eje dispone de su propio motor que genera una potencia de 240 cv (180 kW). Su par de empuje es de 425 Nm que al tratarse de un motor eléctrico lo dispone desde cero revoluciones. Otra de su característica destacada es su aceleración. Esta se asemeja a la de un modelo ARFF Panther 8x8 que prestan servicio en los aeropuertos y que con sus dos motores de 700 cv aceleran de 0 a 80 km/h en menos de 25 segundos. Como velocidad máxima en este modelo CFT de Rosenbauer lo limita a 110 Km/h, velocidad más que suficiente para este tipo de camiones de bomberos. Toda esta energía se almacena en una batería de 350 kW que también es la encargada de mover la bomba de impulsión NH35 con 3000 l/min a 10 bar en presión normal y 250 l/min a 40 bar en alta presión.

Como vemos ambos fabricantes están trabajando en modelos que den respuesta a las nuevas necesidades que solicita la sociedad que es el de intentar eliminar nuestra huella de carbono y conseguir las cero emisiones.

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