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BUFF 2019
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Nuevo reportaje de nuestro colaborador Enrique Álvarez, suboficial de bomberos del Ayuntamiento de Madrid. Salvamento de personas en el interior de viviendas, rescates por tentativas de suicidio, rescates en el interior de ascensores, rescates por caídas a distinto nivel, rescates en accidentes de tráfico, arrollamiento de personas,… que representan un porcentaje muy elevado en las estadísticas anuales de intervención de los SEIS.

En una gran ciudad son muchas las actuaciones que a diario realizan los Cuerpos de Bomberos para auxiliar a personas en situación de riesgo, y que no son ocasionadas por incendios. Nos referimos a los rescates y salvamentos de personas en la vía pública y en edificaciones. Avisos que incrementan el número de intervenciones que efectúan los Servicios de Extinción de Incendios y Salvamentos (SEIS) de toda España.

Los rescates son muy variados, realizándose estos, tanto bajo rasante como en altura. A continuación comentaremos las intervenciones más frecuentes que realizan los Servicios de Emergencias y que aspectos importantes tenemos que tener en cuenta a la hora de realizar este tipo de salvamentos.

SALVAMENTO DE PERSONAS EN EL INTERIOR DE VIVIENDAS
Son de las actuaciones más numerosas realizadas por los SEIS. Las aperturas de puertas en los domicilios se producen por causas muy variadas; caídas de personas de avanzada edad, enfermos, personas pidiendo auxilio en el interior, rescates de personas con obesidad mórbida, etc.

Las aperturas de puertas se realizan mediante el uso de técnicas de cerrajería o accediendo, si es posible, por terrazas y ventanas por medio de la AEA (Auto Escalera Automática) y para grandes alturas un ABE (Auto Brazo Extensible). Siempre que haya personas en el interior, en situación de riesgo, emplearemos la técnica más rápida aunque ello implique que causemos desperfectos a la propiedad.

En algunos casos, hay avisos de aperturas de puertas que son demandadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (intrusos en domicilios, agresiones, registros,...), en ese caso la actuación de bomberos se limitara a facilitar los medios necesarios para dar acceso a los servicios policiales, siendo estos los primeros en acceder al interior.

RESCATES POR TENTATIVAS DE SUICIDO
Por desgracia, es uno de los avisos que más se están incrementando en estos últimos años. Se suelen producir en viviendas, azoteas, puentes, etc. Se trata de actuaciones muy delicadas que requieren de una gran psicología y principios básicos de actuación por parte de las dotaciones intervinientes para no agravar la situación.
En este tipo de intervenciones, el tren de ataque suele ser de una BUL (Bomba Urbana Ligera), FSV (Furgón de Salvamentos Varios) AEA y UMC (Unidad de Mando y Comunicación). Antes de llegar, es importante quitar las señales acústicas y luminosas. Una vez en el lugar, hay que recabar todo la información por parte de familiares y amigos, seguidamente estableceremos una comunicación verbal con la persona implicada para intentar tranquilizarla y convencerla para que desista de su acción. Si nuestro servicio dispone de colchones de rescate (Vetter, Life Jump, Ziëgler Gröbe,...) lo colocaremos (siempre hinchado) en la zona donde pueda arrojare la víctima y nunca debemos de perderla de vista. Es importante solicitar siempre un recurso psicológico en el lugar.

Otras de las actuaciones de este tipo, son las causadas por fuga de gas en el interior de domicilios, intencionado por el propio morador, con un elevado riesgo de explosión, siendo conveniente, extremar las medidas de seguridad. Es recomendable, antes de acceder al interior, cortar la corriente de la vivienda en el cuarto de contadores así como cerrar la llave de la acometida de gas. El nivel de protección personal para este tipo de intervención es de Nivel I y se deberá de entrar al inmueble con un detector de gases.

RESCATES EN EL INTERIOR DE ASCENSORES
Muy a menudo se reciben avisos para el rescate de personas enceradas en el interior de un ascensor, circunstancia producida bien por el corte de suministro eléctrico, por sobrecarga o por fallos mecánicos. Aunque a priori nos parezca una actuación sencilla, no está exenta de riesgos para las personas que se encuentran atrapadas si no seguimos con el procedimiento establecido para este tipo de rescate. Cuando el ascensor se encuentra parado en planta, antes de abrir la puerta del camarín, tendremos que cortar la corriente del ascensor en el cuarto de máquinas y si no es posible acceder al mismo, en el techo de la cabina del ascensor, accionaremos el dispositivo de seguridad (“seta”) y colocaremos el interruptor de la botonera de maniobra en modo revisión.

Si el ascensor se encuentra parado entre dos plantas, es necesario acceder al cuarto de máquinas, cortar la corriente, y realizar la maniobra de desplazamiento de la cabina hasta la planta más cercana para proceder al rescate. Esta maniobra tiene que estar muy bien coordinada por el mando de la dotación, siendo necesario el empleo de emisoras portátiles de comunicación.

Hay otros rescates en ascensores, que resultan más complejos, y que se producen cuando por sobrecarga de la cabina o por la rotura de los cables, se supera la velocidad nominal de descenso y actúan los sistemas de seguridad del propio ascensor (limitador de velocidad, paracaídas y zapatas), y la cabina del ascensor queda acuñada. Situación que precisa del izado del camarín del ascensor por medio de un equipo “tractel”, teniendo que aplicar la maniobra establecida por nuestro servicio para este fin. Debido a que el rescate se puede demorar, es conveniente informar a las personas encerradas de las acciones a realizar y trasmitirlas tranquilidad. 

RESCATES EN ACCIDENTES DE TRÁFICO
Los rescates en el interior de vehículos son también muy numerosos y dependiendo de dónde y cómo se produzcan, a si será su dificultad. A nuestra llegada, la acción principal es señalizar el accidente, teniendo en cuenta que, además de bomberos, estarán activados otros servicios, por lo que puede ser conveniente cortar uno o más carriles.

Aunque la prioridad siempre es el rescate de las víctimas, antes de actuar, es necesario informarnos de qué tipo de vehículo es el que ha sufrido el accidente y que combustible utiliza: gasolina, diésel, GNL, GNC, híbridos, eléctricos, hidrógeno, etc. Una vez tengamos conocimiento de ello habrá que aplicar el procedimiento operativo más adecuado para cada tipo de combustible.

Los rescates en vehículos son muy variados, en algunos casos se resuelven con técnicas sencillas y en otros, más complejas. Es necesaria una valoración por parte del mando de la intervención para decidir cuáles son las técnicas o métodos de salvamento más adecuados.

RESCATES POR CAÍDAS A DISTINTO NIVEL
Se producen cuando por diversas causas, las personas han caído en zanjas, pozos, huecos de ascensor, etc. Aunque estas intervenciones no son muy numerosas, requieren de un gran despliegue de medios. La primera acción a realizar, antes del rescate, consiste en la inmovilización y estabilización de la víctima para no agravar su estado. La dificultad que entrañan estas intervenciones principalmente, es la accesibilidad al lugar donde se encuentra la persona accidentada y el reducido espacio del que disponen los equipos de trabajo para efectuar el rescate. Como medida de seguridad es necesario la realización de una línea de vida   para que los equipos de rescate se aseguren y evitar así posibles caídas.

ARROLLAMIENTO DE PERSONAS
En este tipo de intervenciones nos encontramos con personas que han sido arrolladas por vehículos pesados (camiones, autobuses,...) o por trasporte ferroviario (metro, trenes,...). La dificultad de estas actuaciones dependerá de la gravedad de la víctima y de la rapidez con la que tengamos que realizar el rescate.

En el caso de arrollamientos en el transporte ferroviario, es importante tener en cuenta que antes de acceder a las vías, para realizar el rescate, es necesario que nos confirme el Jefe de Estación, que se ha suspensión el tránsito ferroviario. Si fuera necesario mover el “convoy” para realizar el rescate, tendrá que desplazarse un bombero con emisora portátil a la cabina de conducción (junto con el maquinista) para establecer las comunicaciones con el equipo de rescate que se encuentra en las vías.

En el caso de vehículos pesados, es importante asegurarnos de que el vehículo no sufra ningún desplazamiento, lo primero que tendremos que hacer para garantizar la seguridad es calzar y estabilizar el mismo. Las técnicas a emplear dependerán del grado de atrapamiento de la persona, siendo la más utilizada el levantamiento del vehículo en la zona donde se encuentra la victima por medio de cojines elevadores, gatos hidráulicos o cilindros hidráulicos, estabilizando el vehículo según levantamos.

Como se puede comprobar son muchos y variados los rescates que realizan los Cuerpos de Bomberos en los núcleos urbanos. Si a estas intervenciones le sumamos, los salvamentos de animales (perros, gatos, aves,...) en zonas urbanas no es de extrañar que estas actuaciones representen un porcentaje muy elevado en las estadísticas anuales de intervención de los SEIS.

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