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Hasta ahora los vehículos equipados con un motor “ligero”, cumplen con el ciclo NDEC (nuevo ciclo homologado de conducción europeo, en inglés) pero desde el 1 de septiembre de 2019 deberán cumplir en el protocolo WLTP (procedimiento mundial armonizado para ensayos de vehículos ligeros). Un artículo de nuestro colaborador Salvador Nuñez, secretario general de Ascatravi.

Hay diferentes tipos de ambulancias y el carrozado de cada una de ellas se ofrece con multitud de opciones y configuraciones homologadas. Plazas de asiento, mobiliario, plazas de PMR, etc. Las dimensiones exteriores de los vehículos de base (normalmente furgoneta) se modifican poco, pero a pesar de esto cada configuración homologada tiene una masa de referencia única.

En nuestra anterior colaboración advertíamos a todos los que trabajamos en este sector que llega la entrada en vigor de un nuevo ciclo de medida de las emisiones de los vehículos “ligeros” a partir del día 1 de septiembre de 2019. Hasta ahora los vehículos equipados con un motor “ligero”, cumplen con el ciclo NDEC (Nuevo Ciclo Homologado de Conducción Europeo, en inglés) pero desde la fecha indicada deberán cumplir en el protocolo WLTP (Procedimiento Mundial Armonizado para Ensayos de Vehículos Ligeros).

De forma resumida, el lector debe saber que el ciclo antiguo (NDEC) de emisiones permitía replicar mediante ensayos en banco estático el nivel aproximado de emisiones de estos motores. Si bien es cierto que este sistema ha ayudado mucho a mejorar los niveles, se ha demostrado que se puede mejorar más si conseguimos replicar también las condiciones reales de circulación de los vehículos.

Con ese fin se creó el ciclo WLTP, que engloba un ciclo de laboratorio llamado WLTC, más un nuevo ciclo de medida de emisiones reales en circulación (RDE). Hablamos de embarcar en el coche varias sondas que miden lo que se emite y consume en un ciclo de conducción real.

Muchos de nosotros entendíamos que ambulancias, fúnebres y otros vehículos especiales, dado que representan un bajo volumen de matriculaciones en Europa (respecto al total de vehículos diésel ligeros), podrían quedar exentos de la aplicación de este nuevo escenario. No ha sido así y por lo tanto queremos explicar un poco mejor este cambio y sus consecuencias.

Los fabricantes de vehículos con motores “ligeros” que van a ser ambulancia deben entregar a los usuarios un valor más real de la medida del consumo de combustible y el nivel de CO2 que estos emiten. Los ensayos con los nuevos sistemas de medida a bordo (ciertamente complejos) se realizan sobre los vehículos más desfavorables que generarán un intervalo (mínimo y máximo).
El fabricante del chasis tiene la obligación de entregar al carrocero una herramienta (software) a través de la cual se pueda obtener un valor discreto de g/km que emite el vehículo ambulancia así como el consumo de combustible de la misma y poder realizar una interpolación compleja para demostrar que la unidad se encuentran dentro del intervalo definido en homologación.

Tanto la regulación como los fabricantes, por tanto, han marcado unos extremos que los carroceros tenemos que cumplir. Si carrozamos un vehículo fuera del intervalo legal (demasiado peso o área frontal, por ejemplo), hablaríamos de un vehículo no legalizable. No se le podrá entregar un valor de emisiones y consumo y no se podrá documentar y matricular.

Es importante remarcar que la masa de referencia de los vehículos completados con motor “light duty” no deben superar los 2.610 kg. A petición del fabricante, esta masa de referencia podría llegar a los 2.840 kg. Sea como fuere, ningún vehículo ligero podría pasar de ahí. La administración también se ha tenido que actualizar para dar amparo a una nueva fiscalidad ligada al medio ambiente. Es interesante saber que en 2021, el objetivo marcado es que una ambulancia que parte de un vehículo N1 con motor ligero, puede emitir un máximo de 147 g/km.

Recordar al sector que es el carrocero quien, bajo las directrices (software) y autorización del fabricante del vehículo de base, anotará el valor de emisiones (campo V.7. de las fichas técnicas) en g/km de CO2 de los vehículos que utilizará la administración para gravar el impuesto correspondiente.

Algunos tipos de ambulancias muy equipadas y con una masa en orden de marcha alta es posible que necesiten vehículos de base con motores homologados como “diésel pesado” y no como “diésel ligero” para poder legalizarse.

Los carroceros estamos preparados para asesorar a nuestros clientes, siempre de la mano del fabricante del vehículo de base que vamos a carrozar, para obtener el mejor producto.

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